sábado, 17 de mayo de 2014

Caldén (Prosopis caldenia)

FABACEAE
Árbol caducifolio, de ramas flexuosas, alcanza entre 8 y 12 metros de altura, con un máximo de hasta 25 metros. Es nativo del centro de Argentina, desde el sudeste de San Luis, sur de Córdoba, La Pampa y sudoeste de Buenos Aires. Crece en suelos arenosos y áridos, es resistente a la sequía.
Las raíces son extendidas, de gran desarrollo, para captar la poca agua disponible. Tronco de entre 20 a 80 cm de diámetro, en ejemplares añosos hasta 150 cm. Corteza muy gruesa, de color gris, con fisuras longitudinales y transversales
Espinas caulinares, geminadas, dispuestas de a pares en los nudos. Hojas fasciculadas, 1-4 yugadas de 2 a 5 cm, pinnas 20-33 yugadas, folíolos 2,7-5,4 mm por 0,2 - 1,2 mm. Racimos más largos que las hojas. Pierde las hojas en junio y julio y rebrota entre septiembre y octubre.
Las flores son perfectas, completas, pequeñas, crecen en espigas pendulares de entre 5 a 8 cm de longitud. Florece entre  octubre y diciembre.
Legumbres falcadas, angosto-comprimidas, espiraladas  laxas, en forma de C o S, de color pajizo  con manchas violáceas, de entre 10 y 20 cm de longitud. Semillas ovoides. Los frutos son comestibles, se utilizan para alimentar al ganado.
Su madera es dura, durable y densa. Es una especie que se explotó intensamente y  hoy ha visto reducida su área de dispersión y su cantidad. Forma bosques conocidos como caldenales, de los que hoy hay relictos en la provincia de La Pampa y sudoeste de Córdoba. Se lo utiliza para dar sombra y reparo al ganado.

Otros nombres
Mapugundun: Huitrú
Chedungun: Trumpel witru
Francés: Caldén
Inglés: Calden
Alemán: Mesquiten

Foto: gentileza del Dr Anibal Prina



Legumbre